Los casos de enfermedades respiratorias infecciosas continúan en aumento en Tucumán. La vacunación para prevenir la evolución hacia casos más graves también quedó en descenso, lo que elimina una barrera de protección en la población. Ante una temporada con casos crecientes de gripe, es fundamental reconocer cuáles son las señales de alarma.

Alertan por el aumento de gripe y bronquiolitis en Tucumán: “Hoy tenemos más circulación de virus y menos protección”

Una de las similitudes que comparten es que ambos son causados por virus –diferentes entre sí–. Por ello, los pacientes no deben utilizar tratamientos antibióticos porque estos no están indicados para combatir virus. El reconocimiento temprano y la prevención pueden evitar enfermedades más graves como la neumonía, en el caso de la gripe.

Similitudes y diferencias entre la gripe y el resfrío

La intensidad de los síntomas del resfrío puede llevar a pensar que se trata de una gripe. Además, los cuadros comparten diversos síntomas y no solo la congestión nasal. Sin embargo, la gripe puede desencadenar complejidades superiores, sobre todo en menores de edad o en personas con patologías previas.

La gripe es causada por el virus de la influenza, mientras que el resfrío puede producirse por más de 200 tipos diferentes de virus. Por eso, es posible tener resfríos más de una vez al año.

Los síntomas que comparten son dolor de cabeza, decaimiento, cansancio o dolores musculares y congestión nasal. Ambos pueden presentar fiebre, pero la gripe produce una fiebre de mayor intensidad –38 °C o más–, mientras que en el resfrío puede estar ausente o ser moderada. También puede haber tos, que en la gripe es seca y persistente y n el resfrío, suave y con flema.

La sintomatología gástrica –con náuseas, vómitos o diarrea– es característica de la gripe, pero más en niños que en adultos.

El período de contagio de la gripe inicia un día antes de aparecer hasta siete días después. El resfrío, en cambio, tiene mayor probabilidad de contagio durante los primeros cuatro días de síntomas. La primera es mucho más contagiosa que este último.

Ambos pueden aparecer en las temporadas de mayor frío, pero el resfrío no es exclusivo de esta temporada.

En ambos casos es importante prestar atención a la evolución de los síntomas y la respuesta a los tratamientos aplicados, sobre todo en niños, adultos mayores o personas con sistemas inmunodeprimidos.